Martina y el tiempo IV

«¿Te imaginas que me enamoro?». Era Martina la que hablaba con su otro yo, con la Martina racional, la Martina que no quería creer. Le gustaba ponerse a prueba, plantearse preguntas que le daba miedo responder. Sí, esto también tenía que ver con el tiempo. Decían que el amor ralentiza el tiempo. Ella nunca lo…

Meras promesas

“Había alcanzado la mitad de mi vida, la edad de las meras promesas se había acabado; ahora se trataba de ratificarlas y responder de mí mismo o desistir definitivamente”. El mundo de ayer, S. Zweig.   Estás leyendo una tarde de domingo, con más pena que gloria, intentando aparcar los pensamientos que te rondan desde…

Martina y el tiempo III

En algún momento se rompió un eslabón. Martina siempre llevaba esa cadena en el cuello, fue un regalo de su abuela y no se quería desprender de ella. Pero sin esperarlo, se cayó al suelo y pudo ver uno de los eslabones abiertos. Intentó arreglarlo con los dientes pero lo único que consiguió fue romperlo…

Enlazando

Cuando abrió los ojos notó el sol de agosto sobre su cara. Tenía el pelo sobre la frente, y estaba teñido de rojo. Intentó apartárselo pero sólo entonces se dio cuenta de que tenía las manos amarradas a un tronco que estaba sobre el suelo. La angustia se hizo con cada uno de los poros…

8 de marzo

Al parecer, la RAE está estudiando cambiar la definición de “sexo débil” que corresponde a “Conjunto de mujeres”. Y estoy segura de que se cambiará, pero no por ello se borrará de la faz de la Tierra que haya quien lo siga considerando de esa forma. No hay más que poner los pies en la…

Caramelos rojos

Pensó que era el fin del mundo, aunque él siempre se había imaginado algo más apocalíptico: que el cielo se tiñese de amarillo, que los volcanes entraran en erupción todos a la vez, que unos bichos llegasen a sobrevolar su cabeza…Pero no, se encontraba en una sala blanca, con un señor delante que acababa de…

Thomas Wayne tenía razón

Cuento con que nada es perfecto, soy kantiana ("De madera tan torcida como de la que el hombre está hecho, nada recto puede ser modelado", el día que Kant escribió esto tenía la esperanza por las nubes, como yo hoy). Pero a pesar de saber que nada es perfecto, que nada dura para siempre y…

Martina y el tiempo II

A veces era cuestión de saber hacia dónde mirar, pero eso Martina nunca lo tuvo claro. Siempre erraba en la dirección a la que apuntaba, o esa era su sensación una vez pasado el tiempo. A pesar de ello, intentaba seguir adelante a veces con ironía y sarcasmo, otras con pena, otras envuelta en una…