Sinceramente, no recuerdo cómo se hacía. Cómo se vivía sin darse uno cuenta. Ahora te pasas el día dándote cuenta de todo y, lo que se te pasa, siempre hay quien te lo recuerda. Aquí y ahora todo tiene un trasfondo, nada pasa por nada, o eso pretenden que creamos (y eso creemos). Pero así es imposible respirar tranquilidad.

Cada uno tiene su papel en esta obra y es una obra asfixiante. Me falta el aire.

Siempre hay quien intenta sacar los pies del plato pero se los cortan. No puedes arrojarte al vacío porque, justo antes de saltar, deja de estar vacío y tienes dos opciones: frenas o te abres la cabeza. Cada azulejo está sellado. Sólo una maza (que cantaba Silvio Rodríguez) se es capaz de acabar con la habitación que cada vez se estrecha más (como en aquella peli española de Piedrahita). 

Cerrar los ojos, mantenerse en silencio, ¿silencio? ¿Es eso posible actualmente? ¿Abstraernos del tiempo? ¿Obviar ocupaciones y preocupaciones?

Es imposible, la vorágine en la que estamos nos lo impide. Pararnos a pensar, si queremos pensar. Pararnos a no pensar si no queremos pensar. Tomar las riendas de tu silencio.

Suerte.

wpid-2012-12-20-00-12-38

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s