Y un día te despiertas y te das cuenta que las cosas no son como siempre te contaron.

Ves que no existen los príncipes ni las princesas si no son Borbones. O que la libertad que te vendieron fue todo una mentira. Que esa libertad la pisotean los cuatro imbéciles que se creen superiores y que le damos el poder para que se lo crean. Compruebas con los años que ese “no mientas” era mentira, probablemente sólo mintiendo podrás salir bien parado de este mundo. Nos vendían la sinceridad desde la mentira, y nos lo creíamos. Vas aprendiendo que buscar lo bueno en los demás no te lleva a ningún lado, es mejor dejar de buscar. Quizás algún día alguien te sorprenda, pero tampoco intentes buscar la sorpresa. Los finales no siempre son felices y el final, además, siempre está más cerca de lo que piensas.

Nos vendieron una historia de medias naranjas sin mucho sentido, nos hicieron creer que en la normalidad estaba la felicidad. Pensaron que creeríamos (y durante mucho tiempo lo hicimos) que la valentía era importante, que de los cobardes no había nada escrito: otra mentira más. Los cobardes escondidos detrás del muro sobreviven, el valiente que corre hacia la primera fila de combate es el primero que desaparece.

Que somos animales sociales decían algunos…mentira, somos soledad. Nuestra vida se rige por la soledad por mucho que nos empeñemos en defender lo contrario. El sentirte completo y realizado es otra falsa más; nunca te sentirás así y quizás asumirlo sea un paso.

Pero a pesar de todo ello, la vida consiste en seguir como si todo esto fuese otra mentira más. Hacer como si los príncipes y las princesas estuviesen en cada esquina esperando ser la media naranja de alguien. Seguir como si tu profesión te convirtiese en una persona realizada, como si los mentirosos acabasen acobardados detrás de una tapia y que fuesen los primeros en desaparecer (que en el pecado llevan la penitencia) y que los valientes que corren hacia la primera línea fuesen los héroes de la película. Que recogieses lo que sembrases.

Vivir como si no te sintieras solo.

Actuar como si todo el mundo tuviese su parte buena y jugar a buscarla como si se tratase de un tesoro perdido en una isla desierta. Creer que las injusticias van a cesar porque hay que confiar en el ser humano…Confía en que quien obra mal tendrá su merecido, que el que se aprovecha de su poder acabará entre rejas. Que el inocente será libre.

Que la libertad existe.

Vive como si estuvieses en ese cuento que nos contaron.

Y fueron felices para siempre.

Anuncios

2 comentarios en “Y un día te despiertas y te das cuenta que las cosas no son como siempre te contaron

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s